viernes, 21 de junio de 2019

Folatos y riesgo de hipertensión arterial en mujeres jóvenes


En un artículo publicado en el Journal of the American Medical Association del 19 de Enero de 2005, investigadores de la Harvard Medical School, Boston, Mass. (EE.UU.), se proponen determinar si aportes elevados de ácido fólico y sus sales (folatos) -en la dieta y como suplementos- se asocian con una disminución del riesgo de desarrollar una hipertensión arterial.

El estudio epidemiológico se ha realizado sobre dos poblaciones de mujeres: una población de 93.803 mujeres más jóvenes, con edades comprendidas entre 27 y 44 años (entre 1991-1999) y otra población de 62.260 mujeres con edades comprendidas entre 43 y 70 años de edad (1990-1998) sin historia previa de hipertensión arterial.

La información acerca de los folatos incluidos en sus dietas y del aporte de suplementos de ácido fólico se obtuvo mediante cuestionarios, en el punto de partida del estudio y su puesta al día se realizó cada 4 años.

Las fuentes de folatos en la dieta son las legumbres cocinadas, como las alubias y los guisantes; las naranjas y el zumo de naranja; y las verduras de hojas amplias y de color verde oscuro, como las espinacas y las acelgas.

Los resultados fueron los siguientes:



  1. Fueron identificados 7.373 casos de hipertensión arterial en el grupo de las mujeres más jóvenes y 12.347 en el grupo de más edad.
  2. En las mujeres más jóvenes que consumieron al menos 1000 microgramos/día de folatos totales (la suma de los folatos de la dieta y del ácido fólico de los suplementos) disminuyó el riesgo de hipertensión arterial en un 46%, cuando se compararon con aquellas mujeres jóvenes que habían consumido menos de 400 microgramos/día.
  3. En el grupo de las mujeres de más edad, el aporte elevado de folatos redujo el riesgo de hipertensión arterial en un 18%.


Dado que los suplementos de ácido fólico administrados fuera de los alimentos se asocian estadísticamente de forma independiente con la disminución de la presión arterial, los autores consideran que sería conveniente llevar a cabo otros ensayos clínicos para examinar si los suplementos de ácido fólico serían un medio eficaz para disminuir la presión arterial y prevenir la hipertensión en las mujeres jóvenes.